Por lo general, los meningiomas tienen un crecimiento lento, durante meses o años, hasta que el paciente es diagnosticado. Por ello, es frecuente que los pacientes no tengan síntomas hasta que el crecimiento del tumor es tal que produce desplazamiento de las estructuras normales.
Los síntomas varían de acuerdo con la localización del tumor, los más frecuentes son:
- Dolor de cabeza.
- Náuseas o vómitos.
- Debilidad en la mitad del cuerpo.
- Pérdida de la visión.
- Visión doble.
- Alteración de la olfacción.
- Dolor o parálisis facial.
- Problemas para la deglución.
- Alteraciones conductuales o de la memoria.