Cordoma de clivus

El cordoma de clivus es un tumor óseo maligno poco frecuente derivado de la notocorda embrionaria. Es un tumor de crecimiento lento con un comportamiento localmente agresivo.

Invade tejidos cercanos y puede comprimir estructuras vitales como el tronco encefálico, nervios craneales y vasos sanguíneos, lo que lo convierte en una condición compleja de tratar y tiende a recurrir, es por ello que la primera cirugía se convierte en la mejor opción, considerando el pronóstico del paciente.

Causas

Los cordomas se forman por la persistencia de células de la notocorda que, en raras ocasiones, comienzan a multiplicarse de manera anormal. La causa exacta se desconoce, pero se sabe que:

  • No suelen ser hereditarios.
  • En casos muy raros, se asocian a síndromes genéticos como la neurofibromatosis tipo 2.
  • No hay factores ambientales o de estilo de vida claramente relacionados. Afecta con mayor frecuencia a adultos entre los 40 y 70 años, aunque puede presentarse a cualquier edad.

Síntomas

Los síntomas dependen del tamaño y la ubicación del tumor. Entre los más comunes se encuentran:

  • Dolores de cabeza persistentes.
  • Alteraciones visuales, como visión doble (inicialmente por afección del VI nervio craneal) o pérdida de visión periférica.
  • Problemas auditivos y zumbidos en los oídos.
  • Dificultad para hablar o tragar, cambios en la voz.
  • En casos avanzados: dolor facial, pérdida de fuerza y alteraciones hormonales por afectación de la hipófisis. Estos síntomas suelen aparecer de forma progresiva, lo que puede retrasar el diagnóstico.

Diagnóstico

El diagnóstico incluye:

  • Resonancia magnética y tomografía computarizada para determinar el tamaño y extensión del tumor.
  • Biopsia para confirmar el tipo de tumor.
  • Evaluación neurológica y endocrina, debido a la cercanía con nervios y glándulas. Estas pruebas son esenciales para planificar el tratamiento más seguro y efectivo.

Tratamiento

El objetivo es extirpar el tumor y reducir el riesgo de recurrencia. Las opciones incluyen:

  • Cirugía. El abordaje más común es la cirugía endoscópica endonasal, mínimamente invasiva, que permite acceder al tumor a través de la nariz. En casos complejos, se emplean técnicas abiertas.

  • Seguimiento a largo plazo. Debido a la tendencia del cordoma a recurrir, se requieren controles periódicos. El tratamiento debe ser realizado por equipos especializados en tumores de base de cráneo para minimizar riesgos y preservar funciones neurológicas.

Para más información sobre tratamientos, ponte en contacto con nosotros y continúa leyendo al respecto aquí.

Referencias

  • Chordoma Foundation. (2024). Pautas de tratamiento para cordoma. Recuperado de https://es.chordomafoundation.org
  • Llorente, J. L., Obeso, S., Rial, J. C., Sánchez-Fernández, R., & Suárez, C. (2010). Tratamiento de los cordomas de clivus. Acta Otorrinolaringológica Española, 61(2), 135-144. https://doi.org/10.1016/j.otorri.2009.10.012
  • López Arbolay, O., Ortiz Machín, M., Coronado Rosales, A. E., Cruz Pérez, P. O., & Gutiérrez Crespo, P. P. (2015). Cordomas del clivus: consideraciones del tratamiento quirúrgico endoscópico. Revista Chilena de Neurocirugía, 44(1), 70-78. Recuperado de https://revistachilenadeneurocirugia.com

Haz una

Cita