El manejo de las metástasis debe hacerse de manera multidisciplinaria, con un equipo de médicos especialistas que analicen en conjunto el contexto de cada paciente.
Este equipo incluye un oncólogo, un neurocirujano, un neurooncólogo, un radiooncólogo y otros especialistas, según el caso.
Las opciones de tratamiento son variables y, de acuerdo con la evaluación conjunta o colegiada, se determina si el paciente requiere de alguna modalidad de radioterapia, quimioterapia y/o cirugía.
Por lo general, la cirugía está reservada para lesiones únicas o aquellas que producen una focalización neurológica.
El tratamiento con quimioterapia que combine agentes inmunoterapéuticos, y el complemento con alguna modalidad de radioterapia, es fundamental para el tratamiento de esta enfermedad sistémica.