¿Qué es el sistema nervioso?
El sistema nervioso se divide en central y periférico. El central está formado por el encéfalo y la médula espinal que, a su vez, están recubiertos por una membrana llamada meninges. Dentro de las meninges, el líquido cefalorraquídeo embebe el sistema nervioso; todas estas estructuras están recubiertas por hueso para protegerlas.
El cerebro es la parte más voluminosa del encéfalo. Este se divide en dos hemisferios cerebrales separados por la cisura interhemisférica, que se comunican mediante el cuerpo calloso. Cada hemisferio cerebral cuenta con un lóbulo frontal (el de mayores dimensiones), temporal, parietal, occipital y la ínsula. Las funciones de los lóbulos varían dependiendo de si es del hemisferio derecho o izquierdo y de acuerdo con la lateralidad del paciente.
El cerebro cuenta con una superficie llamada corteza cerebral, formada por surcos y giros constituidos por sustancia gris. En su profundidad, se encuentra la sustancia blanca que forma núcleos, llamados de manera grupal: los ganglios de la base.
El cerebelo se encuentra en la parte posterior e inferior del cerebro y tiene funciones muy importantes en el equilibrio y la coordinación de los movimientos. El tallo cerebral es un área fundamental, ya que contiene todas las fibras de conexión entre el cerebro y la médula espinal.
La médula espinal es la continuación del sistema nervioso central y se encuentra protegida por las vértebras. Comienza en la unión del bulbo medular y termina, normalmente, entre la primera y segunda vértebra lumbar. Contiene fibras motoras y sensitivas que se prolongarán hacia el sistema nervioso periférico.
El sistema nervioso periférico está formado por todos los nervios que salen del sistema nervioso central.
No te pierdas la siguiente nota, en la que podrás aprender más sobre las enfermedades que afectan al sistema nervioso central y por qué es importante conocer su anatomía general.